27 feb. 2016

Respondiendo a críticos y quejumbrosos que no les gusta lo que escribo


Los Críticos, y ejemplos personales

Cuando alguien crea algún material y lo comparte en internet u otro de los medios aún vigentes, sea uno bueno o malo en lo que hace, se topará con una constante: a todos por igual les aparecerá gente diciéndoles que su trabajo es una mierda. Por esto y aquello. Unos llegarán a presentar referencias y datos como respaldo a su argumento, y otros solo dirán que eres un pendejo, que no sabes hacer las cosas bien, que no sabes del tema del que estás hablando, etcétera.

En esta entrada no estoy hablando de los haters, trolls, o fanboys ardidos. Esos son aparte: atacan por ociosidad, porque les ardió algo que hiciste en vida real o alguna opinión o creencia tuya, o tal vez otras razones más particulares, pero siempre por joder con tu apariencia, ideas, y creaciones, y lo que te importan éstas. Todos los conocemos, ya los tengo yo en el muestrario (solo a algunos, los que fueron divertidos. Porque no cualquiera llega a la galería, eh) de HATEMAIL en éste blog. Como dije, no es sobre ellos. Pero entonces, ¿sobre quiénes?

Creo que todos conocen a los críticos en la internet. Unos profesionales y con formación, otros no. De hecho, la mayoría no. Estos no es que tengan en mente el hacer las cosas por querer ser "trolls", pero de forma involuntaria terminan viéndose como tales. Solo algunos notamos la diferencia. Pero aunque no sean trolls, no quiere decir que no desesperen de igual manera y provoquen al menos una facepalm de quienes recibimos sus comentarios. Carajo, siempre han estado ahí, y con la tecnología y comunicación se han expandido más que la Peste.

El crítico en general, aclaro, es alguien a quien respeto cuando hace las cosas con perspectiva y con justa medida. No debemos ser como esa gente que dice ser de piel gruesa, pero ataca y hace que otros ataquen a quienes les señalan errores. Muchas veces me han dicho sobre algo que he escrito aquí, o en los mini-libros que he hecho, los artículos que me han publicado en revistas impresas y virtuales: "¿Sabes? Aquí y aquí te equivocaste, y en esto no fue elaborado bien". Tanto conocidos como gente que ha pasado a visitar son testigos de que he respondido bien.

Ahora, díganme algo: ¿Qué se hace cuando alguien empieza a criticar y señalar cosas de una forma en que está "cagando fuera del hoyo", tal como se dice de forma coloquial? Alguien que en un convento de monjas quería strippers, en una fiesta de código de vestir casual te gritonea porque no fuiste de gala, que le pide comida Smörgåsbord a la fonda o taquería de la esquina. Y espero que eso que digo sea suficiente para ilustrar mi punto, porque estoy automadreándome, y más adelante verán por qué.

Para las siguientes citas textuales, que les compartiré resaltadas, necesito que usen su imaginación. Sí, quedaría mejor esto si lo hubiera hecho en un video con distintas ayudas visuales, pero, ¿qué quieren que les diga? Es lo que hay. Ni pedo, queridos lectores. Así que en cada una de las citas, necesito imaginen a esa finísima gente sentada en su lujosa sala, bebiendo té y con ropa fina, y de fondo musical mientras hablan se escucha a Vivaldi, justo así:



Y dice así:

"Los imperativos constantes se podrían matizar para dar más fluidez o utilizar un lenguaje más cauteloso al momento de sus afirmaciones. Para esto, la siguiente página web puede ser de utilidad (http://www.uefap.com/writing/feature/hedge.htm). La técnica se conoce como "hedge" y se refiere a que un autor, normalmente de escritos académicos, puede hacer uso de ella para "cubrirse" de las afirmaciones que utiliza en su argumento."

¿Quieren saber de qué era ese? Una revista hecha por estudiantes de carrera, una convocatoria donde decían recibir contribuciones de todo autor, que sencillamente debía ser sobre el tema de el amor. Lo sé, podrán decir: oye, pero de seguro dejaron claro en su convocatoria que los escritos debían ser tipo ensayo o artículo científicamente orientado, por lo tanto sí debes estructurarlo así y brindar tus referencias". Pues no, no lo decía. ¿Ven ahora lo que les decía sobre el que te quiere de traje de gala cuando lo que dijeron era código casual?

En mi respuesta les señalé eso, que en ninguna parte decía tal cosa. Y les dije de forma amable. Es más, ni para qué relatarlo de forma larga si mejor puedo también compartirles un extracto de mi correo de respuesta:

STRAUFFON: El texto es, obviamente, de opinión. Por lo tanto, no puede esperarse que quede cuadrado a un estilo específico. Y con gusto les habría podido tener algo como lo que requieren, pero les sugeriría entonces hacer una completa aclaración en sus convocatorias y dejar bien claro que no quieren que del tema central les envíen artículos de opinión o tipo relato. En efecto, el hedging está presente en escritos científicos, y en artículos periodísticos lo vemos también. Pero esto nos lleva también en círculo hacia lo mismo que les comento: por favor no digan que su fiesta es de vestimenta casual, cuando lo que esperan es incluso arriba de formal: de etiqueta o gala.

Quiero aclarar, porque sé que un correo electrónico está a merced de la forma en que el receptor lo interprete, que esto que estoy respondiendo no es en manera alguna ser hostil, ni estar resentido o con disgusto alguno. Les estoy agradecido por las ocasiones anteriores en que recibieron y publicaron lo que un servidor les envió. Reciban un saludo.


No crean que lo hice adrede, o por huevón. En verdad envié un escrito simple de opinión porque se veía que eso pedían. Si hubieran dicho que querían un ensayo o algo más serio, me habría aplicado a hacer uno formal, y hasta les diré a quiénes habría citado: a Fromm, y a Adler. Y habría desglosado el tema del amor y cuando deriva en patología social. Con mucho gusto lo habría hecho, pero CON UNA REPUTA Y CHINGADA MADRE, ¿QUÉ LES CUESTA ACLARAR CUANDO PIDAN CONTRIBUCIONES, PENDEJOS? Y antes de que pregunten el por qué de esta reacción, es porque luego de esa respuesta por correo electrónico que acabo de mostrarles (en la cual pueden ver que les hablé en buen plan), me topo con que me bloquearon de Twitter. Y son ellos quienes hablaban de seriedad. Cuando vi eso, primero me asombré, luego ya ni me fijé si hicieron lo mismo en otras redes, solo entré para dejar de seguirles en todas partes.

Pasando a los mini-libros y cuentos de su servidor, voy a empezar mostrándoles ejemplos de crítica negativa que recibí de gente a quienes les agradecí el leerme y opinar. Su crítica, aunque no es favorable, la saben hacer de una forma inteligente. El primer ejemplo lo verán AQUÍ, y el otro... mientras estoy escribiendo ando buscando en Google, y no logro hallar a la otra persona. De seguro aparte de estar bien guey para escribir, lo estoy para googlear. O tal vez lo borró, pero era un buen artículo de crítica también. ¿Se fijan en el que sí pude poner? Señala por qué no le gustó el cómo están estructurados los cuentos en general, ni los temas o mi forma de desarrollarlos. Pero lo hace bien, y de forma adecuada. Al final, queda claro que a lo mucho le gustó uno de los cuentos y ya, con respeto. Y ahí está, una de las críticas a mi mini-libro Cuentos de Humanos.

¿Y cuál es el otro lado de la moneda, el del crítico lacra? Los siguientes son unos cuantos ejemplos. Recuerden, están oyendo a Vivaldi de fondo, eh. Y como en South Park: ♫ imaginación, imaginación:

"Te veo muy interesado en lograr un ápice de semejanza a Poe en tu cuento, intento en el que fallas miserablemente. Lo precipitado de la trama no permite mas que un sinsabor al finalizar"

Si quieren saber qué cuento es ese que Don Crítico hace pedazos con sus poderosas palabras que podrían atravesar el universo y hacerle heridas de bala a Dios, se estaba refiriendo al de El Bufón, el cual es el último en el que ya les compartí: Cuentos de Humanos.

Y bien, lo que tengo por decir es: no sé en qué momento dije o escribí que intento que mis escritos sean semejantes a los del genial escritor y pilar del horror. En primera, sería imposible. Segunda: no porque uno admire a ciertos autores de renombre y de pronto escriba algo, quiere decir que estás imitándoles o creyendo que serás como ellos (algunos sí se creen eso, pero son una minoría que vive en el delirio, y no soy de esos). Y la tercera y última: sacarse eso de quién sabe donde para que sea el punto fuerte de su crítica lo vuelve un pendejo tal que espero muera de forma horrible, justo como los personajes de Poe.

Pero veamos otro (Fondo musical, nuevamente, de Vivaldi):

"Los postulados y afirmaciones que aventuras son harto temerarios y, una disculpa por decirlo, sin asomo de sustento a lo largo de tu publicación. Imagino no tendrás problema en presentar autor o texto que te valida, o al menos, al que suscribe tu argumento"

Vete a la verga, pendejo. Chúpame mis temerarias pelotas.

Otra vez menciono que no es que no acepte críticas y a todas responda cagado o de forma negativa. Me han llegado para todo. Pero cuando es algo así, creo que me entenderán el que lo haga. ¿Qué estaba criticando el último sujeto en cuestión? Un post DE OPINIÓN aquí en el blog. Salió igual que los de la revista. Esta gente es la que empieza mame y mame citando a mil autoridades en Física cuando ve en películas de superhéroes o en cómics alguna hazaña, son como el Schwarz y sus seguidores. Esos no entenderán jamás que no todo debe ser visto de forma compleja y se debe desmenuzar hable y hable con palabras rimbombantes creyéndose que están en la Academia de Atenas en la antiguedad. Hay cosas para las que uno relaja sus exigencias y estándares, admite la simpleza, y tan solo se ven o usan para lo que son.

Las aclaraciones sobre lo que hago y escribo

Strauffon

La simpleza y el relajar estándares y exigencias que mencioné es lo que he pedido a la hora de leer cualquier cosa que hago. ¿Por qué? Porque no vienen de un escritor profesional, no son de alguien que se dedique a esto de tiempo completo, y son para que te entretengan si es posible y en lo que te sirva o sea de provecho, estaré feliz. Algunas de las cosas que escribo sí tienen una intención o mensaje, otras son por pura mamada de diversión u ocio.

No sé si la gente que se clava en las críticas como los que les he mostrado en este post quieren que uno ponga en su About en todos lados, y en disclaimer previo de cada cosa que hace: "No soy escritor profesional, soy un idiota equis que escribe mamadas, algunas tal vez salgan bien, pero la mayoría están bien culeras". Y no les sería suficiente con eso, se los aseguro. No quiere decir que en mis conversaciones hable a lo estúpido, por supuesto. Las afirmaciones en cuestiones de mi carrera y de otros temas a los que me meta a hablar son por cosas que he leído y comparado fuentes (es solo que no me pondré a darle una bibliografía a cualquiera con quien tenga una plática informal, no mamen), y créanme que cuido la validez de las personas que leo. Por ejemplo: podrán verme respaldándome con Adler u otra autoridad en materia psicológica, pero jamás me verán citando a un life coach u otra forma de coaching coercitivo, que ni científicos ni honestos son. ¿Me explico? Ya si están de acuerdo conmigo o no es otra cosa. Claro, jamás faltará el "tus opiniones son contrarias a las mías, así que te acusaré de que eres un aficionado que no sabe nada del tema". Pero bueno, esa gente es del tipo de a un puñado por centavo.

A veces me han preguntado si fui o quise ir a talleres para escritores y demás. Sí recibí asesorías y otras cosas, hace ya mucho tiempo. Pero como dije, no me dedico a esto, y no me encuadro a lo formal o estilo definido. Si escribo un cuento, o hablo sobre un tema en alguna publicación, no esperen la adecuación y edición profesional que acostumbramos en los que sí son escritores en toda la extensión de la palabra. Recalco: soy un cabrón que escribe cosas, eso y nadamás. Un informal, el amateur a los ojos de los amateurs, como gusten. Y sí, con todo y eso aprecio a mis personajes y escritos, y a las pocas cosas que me salieron bien y que son las que más le han gustado a quienes las han leído, aunque no estén redactadas como los puristas y clavadísimos quisieran.

En ocasiones me llegaron mensajes del tipo: "Tu escrito está como si lo hubiera escrito un chavito de escuela de N años, pero lo que dijiste me sirvió". Y me da gusto el ver que haya tenido un buen efecto. También me han llegado otros que leyeron mis experiencias tristes en el amor que he compartido, diciéndome prácticamente: "Me ayudó para no cagarla de forma tan pendeja como tú". ¿Me ofendí por eso? Todo lo contrario, me causó una sonrisa de satisfacción.

Así que ahí lo tienen. Soy Alexander Strauffon, el tipo que entre otras cosas, escribe cuentos cortos que en su mayoría están pedorrones y no siguen al pie de la letra normativas y estándares de la literatura, y que tiene la loquísima idea de que escritos de opinión y posts en un blog no tienen por qué tener todos bibliografía o citas de referencia para cada párrafo. En resumen: son cosas que escribo cuando llegan a salir, lo he hecho y lo hago aún porque me gusta, y si te llega a gustar alguna de éstas te lo agradeceré. Si no, yo entenderé que te parezca mierda y vayas con los reales, profesionales, y que sí son chidos. Tan solo no hagamos más pedo de lo que debe ser sobre todo eso, por favor. Gracias Poe, gracias Vivaldi, por haber existido y ser ejemplo de lo que sí son artistas y creativos de verdad y haberles podido traer al tema en este post. Y gracias a ustedes por visitar, queridos lectores.

...

8 comentarios:

  1. Jajajaja. Hay gente que se toma la vida demasiado en serio. Parece que no se puede escribir algo por el simple placer de entretener y entretenerse. Esto no quiere decir que uno deba publicar textos plagados de faltas de ortografía y sin ningún tipo de respeto por las normas gramaticales pero todo tiene su contexto y hay gente que parece que no puede salir de su corset para relajarse un poco.

    Iré más allá. Incluso si uno escribe con faltas de ortografía y saltándose las reglas gramaticales puede llegar a intersarle a alguien. Ahí tenemos el "Ulises" de Joyce.

    Besotes!!!

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  2. Yo esto lo resumo en una sencilla frase; "Demasiado tiempo libre". Y, sinceramente, no se como pueden estar tan desocupados personas que, para estar a la altura de la crítica que disparan, deberían estar leyendo y estudiando una media de 22 horas por día (con sus descansos para reconfortantes tazas de te en sus impresionantes salones victorianos llenos de libros, claro).
    Besos.

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  3. Entiendo el punto, aunque como ya dije una vez, yo siempre quise tener trolls y estuve feliz cuando aparecieron. Para mí es señal de que voy bien.

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  4. esa gente nunca falta, cuando tenía mi primer blog una vez empecé una historia y me dejaron comentarios de que no se leía real... yo nunca había dicho que fuera un caso de la vida real, estaba bien jalada y chafa pero bueno habían unos dos o tres que la seguían, solo que como yo soy bien irresponsable e inconstante nunca la terminé como casi todo lo que empiezo jajaja

    Saludos Mr. Strauffon, a mi me gusta lo que escribe porque parece nota de periódico, muy informativo todo

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  5. Si algo puedo decir con firmeza, razón y sobretodo porque lo he visto con mis propios ojos pispiretos, es que siempre y cuando te presenten argumentos sustentados y no ostentosos, siempre los tomas a bien. He dicho!

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  6. Yo apoyo lo que dice Eme, la gente tiene demasiado tiempo libre. Joder, a mí no me da por entrar a leer cosas que no gustan y encima perder mi tiempo también en rajar de ellas. Yo que sé, chico... al menos tu tienes trolls, en mi blog ni se dignan a entrar los malditos.

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  7. La bronca es sacar de contexto las cosas. Si se escribe en un blog y no en una revista especializada, la crítica debe estar orientada a un escrito bloguero. Y no porque el blog no sea serio o no pueda ser profesional, sino porque, al menos éste (y el mío) es un blog personal.
    Luego entonces, descontextualizar no está chido; criticones ociosos.

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  8. Hay mucha gente de culo apretado en los internets… Y lo peor es que ellos mismos no son capaces de crear nada, ni imitar nada… Solamente van por ahí, criticando y criticando, sin ser capaces de tener iniciativa ellos mismos.

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